Adiós, París, Anstey Harris

miércoles, 26 de febrero de 2020

adios-paris-anstey-harrisTítulo: Adiós, París
Autora: Anstey Harris
Género: romántica contemporánea
Editorial: Titania
Sinopsis:
Grace Atherton tenía una prometedora carrera musical por delante, pero tras un suceso traumático, no ha sido capaz de volver a tocar su preciado violonchelo en público. Desde entonces, lleva una vida tranquila en un pueblo de Inglaterra, reparando instrumentos musicales en su pequeña tienda.
Pero Grace tiene otra pasión: David, un hombre con el que mantiene una relación a distancia y con quien sueña con formar una familia. Hasta que un acontecimiento fortuito hace que su mundo se detenga…. Destrozada, Grace toca fondo y abandona todo cuanto ha sido importante para ella, incluido su sueño de ganar el concurso más importante del mundo de fabricación de instrumentos de cuerda.
Pero, ¿puede una decepción amorosa no ser un final, sino un comienzo? Con la ayuda de un encantador anciano y una joven atrevida, Grace intentará abrir un nuevo capítulo en su vida, mientras descubre que no está sola en el mundo, que ningún error es insalvable y que los triunfos solo llegan cuando nos enfrentamos a la verdad sobre nosotros mismos.
Y es que, a veces, la felicidad nos espera en los lugares más insospechados… aunque para ello tengas que decir: «Adiós, París».

La portada de este libro me parece una auténtica maravilla, refleja en parte la esencia del personaje protagonista, Grace, una virtuosa del violonchelo que trabaja como lutier en Inglaterra y su relación con París, ciudad testigo del amor que vive con David desde hace años, pero también una ciudad donde deja sus sueños en suspenso y no se atrave a realizar.

La trama arranca con un acto heróico por parte de David en el metro de la Ciudad de la Luz, hecho que captan las cámaras de seguridad y que suponen un riesgo para la estabilidad de su vida, porque como su familia descubra que estaba con una mujer, agarrados de la mano, en actitud comprometida, puede suponer el fin de muchas cosas. Porque sí, Grace mantiene una relación con un hombre casado pero no te adelantes a hacer juicios sobre ella. El desarrollo de esta cuestión en la novela me parece más que acertado, muestra cómo ve su vida y las perspectivas que tiene, cómo cree cada palabra que le dice David y le ha servido durante años para conformarse una vida a su alrededor.

La carrera como violonchelista parecía una realidad. Con una facilidad para el instrumento, desde pequeña, Grace trabajó duro para ser la mejor, pero en su fase universitaria se topó con un profesor con unos dudosos métodos de enseñanza y quebraron parte de quién ella era. Hoy día, sin poder tocar en público, se dedica a hacer instrumentos de viento y su pequeña tienda es un punto de reunión para amantes de la música clásica, que encuentran entre sus paredes un oído atento y una pericia sin igual para reparar o hacer cualquier intrumento de cuerda.

Serán dos personajes secundarios, Nadia y el señor Williams, quienes sean un verdadero soporte para Grace cuando más lo necesita, cada uno a su manera pero formando todos un equipo, la ayudarán en los momentos decisivos a tomar la decisión que la impulsará hacia adelante.

Durante todo el libro vas a conocer cómo se ha ido desarrollando la relación de Grace con David, sus inicios y un gran bache, justo al inicio, que en lugar de separarles, les unió mucho más. Su relación es muy peculiar y un giro inesperado hace que Grace se replantee si lo que tiene es real, lo suficiente como para mantenerlo o no, despertar y tomar otro camino.

El conflcito personal se va a ver estrechamente ligado al prestigioso concurso donde lutieres de todo el mundo compiten en Cremona, ciudad italiana, por ganar el premio al mejor instrumento de viento. El sueño de la vida de Grace es ganarlo, pero el esfuerzo puesto en el último chelo puede no ser suficiente.

Tanto la historia de Grace como la de Nadia y el señor Williams tienen puntos en común: relaciones clandestinas, pasiones desatadas, secretos guardados durante tanto tiempo que pierden, hasta para sus protagonistas, todo el sentido, pero que les condiciona en cada paso que dan. Es una historia que va aumentando de intensidad a medida que vas avanzando y conociendo más de la trama de sus personajes hasta llegar a un final totalmente emocionante. No sabía muy bien que esperar de este libro y he de decir que me ha gustado mucho la narración de la autora y el encaje de cada una de las tramas; un libro lleno de amor por la música, que desborda pasión y donde el amor propio juega un papel fundamental. 

Un cuento perfecto, Elísabet Benavent

lunes, 24 de febrero de 2020

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Título: Un cuento perfecto
Autora: Elísabet Benavent
Género: romántica contemporánea
Editorial: Suma
Sinopsis:

¿Qué sucede cuando descubres que el final de tu cuento no es como soñabas?
Érase una vez una mujer que lo tenía todo y un chico que no tenía nada.
Érase una vez una historia de amor entre el éxito y la duda.
Érase una vez un cuento perfecto.

Leer el nuevo libro de Elísabet casi del tirón se ha convertido ya casi en una norma, sumergirte tanto en su historia que todo lo demás se queda fuera y sentir mucho, muchísimo, porque las risas, carcajadas, el tono liviano del comienzo de sus libros se vuelve profundo con rapidez y de verdad, el sentimiento se desborda sin remedio. 

Casi no hay sinopsis en este libro y poco más he querido saber cuando comenzaba el sábado la historia de Margot. Ella se presentaba como una mujer a punto de casarse con el hombre de su vida, Filippo, para continuar viviendo el cuento que comenzó hace unos años y que la llevaría a tener una vida de casada llena del lujo del que ha venido disfrutando desde que nació. Ella, la pequeña de tres hermanas, siempre las ha tenido, pero crecer con una madre ultraexigente, ponerse al frente de la empresa familia que es una multinacional hotelera y fabricarse una imagen de mujer competente y dura para no verse empequeñecida por ese ambiente le acaba pasando factura.

¿Cuál es su problema entonces? Justo ese, que la cara pública que muestra es solo fachada y cuando realmente piensa en cómo será su vida no aguanta ese peso abrumador que siente y que solo le traerá infelicidad. Quizá reflexione sobre ello en un momento un tanto inoportuno, pero oye, nunca es tarde.

Con toda su vida del revés, por decisión propia, se verá arrastrada por sus hermanas una calusora noche de junio de fiesta a un bar donde ningún conocido pudiera cruzarse en su camino; el camarero que les sirva esa noche y el descuido con un móvil nel punto de partida para que un chico y una chica que no tienen nada en común sientan una inesperada conexión.

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David está viviendo una etapa complicada que iba a ser provisional pero que se está convirtiendo en permanente de forma muy rápida. Vive con su amigo Iván, la novia de este y el bebé de ambos; dormir en un sofá y tener tres trabajos no puede decirse que sea una situación estable, por lo que la ruptura con su explosiva novia le da el estoque definitivo para hundirle. Es un chico que ha dado muchas vueltas, que adora a su familia, que tiene a los amigos de toda la vida en el pueblo, sencillo y campechano, honesto y feminista y a quien Margot rompe los esquemas y se planea muchas cosas a medida que la va conociendo más. La noche en que conoce a las hermanas Ortega es de lo más normal y lo es el día siguiente, cuando vuelve a ver a Margot, solo que lo que comienza con un encuentro casual y unas confidencias sobre las situaciones sentimentales respectivas, va evolucionando sin remedio y sin que ellos mismos sean conscientes de qué están haciendo.

Ambos tienen que pensar en lo que realmente quieren y cómo conseguirlo y será en ese proceso donde encuentren en el otro al aliado perfecto porque él quiere recuperar a su novio y ella vivir su cuento perfecto, ¿no?

Esto es solo el principio. Ha sido una maravilla acompañar en el camino a estos dos protagonistas; en las más de 600 páginas en las que Margot y David cuentan su historia da lugar a muchas situaciones, a diálogos brutales sobre la percepción de uno mismo, la presión social, la obligada imagen que parece tener que proyectarse al exterior y la obligatoriedad de igualar el éxito a la felicidad. Puedes imaginar dónde confluirán sus caminos o los conflictos a los que se enfrentarán, pero puedo asegurarte que las formas, la emoción y el sentimiento en cada página, hay que vivirlo, imposible adelantarse porque aunque hayas leído cada libro de la autora, como he hecho yo, sigue sorprendiendo y haciendo personajes reales, con defectos y virtudes, y con características propias que los hacen más de verdad.

El tema central de este libro es un amor que habría que tener más en cuenta, el amor propio, y cómo entremezcla este tema con el de los cuentos, la perfección, a lo que dicta la sociedad que todo el mundo debe aspirar, me parece tremendamente acertado. Una evolución paulatina, tanto de Margot como de David, cotidianeidad madrileña que cambia cuando se confrontan con ellos mismos, una burbuja llena de momentos de cuento bajo el sol griego y decisiones vitales que no pueden aplazarse por mucho que se quiera.

No quiero contarte mucho más, solo que pasarás por muchos estados de ánimo pero verás una relación diferente a todas las anteriores de Elísbet donde los obstáculos no están fuera, son los propios prejuicios y barreras las que tienen que derribarse y tendrás que comprobar si el cuento perfecto existe, ¿te animas? Por mi parte ha entrado con mucha fuerza en lo alto de historias coquetas prefereridas.

Malditas palabras de amor, Mónica Maier

viernes, 21 de febrero de 2020

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Título: Malditas palabras de amor
Autora: Mónica Maier
Género: romántica contemporánea
Editorial: Kiwi
Sinopsis:
«Vivimos esperando a que reaccione primero el otro y así es como nos quedamos: con mil cosas por decir, por hacer, por sentir, por disfrutar»
Eva necesita distancia. De Marco. De ella. De los lugares comunes que le recuerdan lo que ya no son. Por todo ello, decide dejar su ciudad y refugiarse en un pequeño pueblo cerca de la Costa Brava donde busca la calma que le permita dar un nuevo rumbo a su vida. Un lugar sin sobresaltos, hasta que Eva tropieza con un huracán de ojos azules que arrasará con todo lo que creía saber y la empujará a enfrentarse a lo que más teme: ella misma.
Una historia intensa y emotiva que nos habla de las conversaciones, a viva voz o silenciosas; las decisiones, cobardes o valientes; las mentiras y verdades a medias, que condicionan nuestra vida y felicidad.

Lo primero que te voy a decir sobre la última novela de Mónica es que la leerás de una sentada y pensarás al acabarla que es genial que haya historias así, bonitas y dulces con una importancia absoluta en el crecimiento de una misma primero para poder hacer felices a los demás después. Mi historia favorita sigue siendo la bilogía A un latido de ti y Un latido tuyo pero lo cierto es que cada historia que leo de la autora me provoca ese sentimiento de calidez, de cuento romántico que tanto me gusta.

La protagonista de este libro, Eva, creía que en su vida todo iba bien, con trabajo, viviendo con su novio y sin mayores sobresaltos, cuando un buen día, al levantar la vista, ve a Marco, su novio, en una situación impensable, está besando a otra. Este shock la lleva a volver a su casa familiar para darse un tiempo y pensar, pero todo está demasiado cercano y es entonces cuando decide poner tierra de por medio y alquilar una casa en la Costa Brava.

Llega hasta allí en su coche y tiene kilómetros y kilómetros por delante para pensar en qué ha podido fallar, qué señales no ha visto para haber estado viviendo una mentira. Cerca de su destino y con el depósito en las últimas, parará en una estación de servicio y tendrá un encuentro curioso con un tipo al que le habla de muy malos modos, pero sinceramente, Eva no está para ser amable.

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El pequeño pueblo en el que recala es de ensueño, poca gente en invierno, mucho silencio y una casa acogedora que le servirá de punto de partida para pensar en ella misma, tomarse ese tiempo necesario para planear los siguientes pasos y dejar su vida sentimental atrás. Sin embargo, aquel tipo de la gasolinera no será parte de ese pasado cercano, sino que estará en su presente porque no es otro que Bruno, un hombre que decidió hace mucho que aquel pueblo sería su casa, que su trabajo como arquitecto sería especial en esas tierras y que su pasado también le ha perseguido durante mucho tiempo.

La incipiente amistad con la pastelera y la bibliotecaria y las rutinas que establece en su trabajo, pues es traductora y puede trabajar desde cualquier parte, la ayudan a ir asentándose, pero no todo será equilibrio, más bien todo lo contrario cuando Bruno anda cerca y poco a poco irán viéndose como algo más que amigos. La gran ingógnita será cómo llegar a buen puerto si Eva tiene su vida en Madrid y Bruno en ese pueblecito idílico.

Como te he dicho al principio, lo que más destaco es la importancia del equilibrio personal, de sopesar las decisiones de forma individual y en base a lo mejor para una y tratar de alcanzar la tan ansiada felicidad sin dejarse avasallar por el camino. La única pega que le encuentro es que es demasiado corto. Esto es algo que me suele pasar con los libros de la autora, me encantaría que se extendriera mucho más con secundarios y los propios protagonistas porque me encanta su forma de escribir, tan bonita, que me faltan páginas. 

Mi libro de citas, Lori Nelson Spielman

miércoles, 19 de febrero de 2020

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Título: Mi libro de citas
Autora: Lori Nelson Spielman
Género: narrativa romántica
Editorial: Titania
Sinopsis:
Erika Blair tiene todo cuanto necesita para ser feliz: una exitosa carrera profesional como agente inmobiliaria en Nueva York y dos preciosas hijas. Pero su vida se rompe cuando su hija Kristen fallece en un accidente de tren.
Su otra hija, Annie, se niega a aceptar la realidad: cree que ha habido un error de identificación y que su hermana sigue viva. El sentimiento de culpa de Erika y la negación de Annie hacen que madre e hija se vayan distanciando cada vez más, encerrada cada una en su propia soledad.
Entonces Erika empieza a recibir e-mails con frases inspiradoras de forma anónima. Son frases del libro de citas que años atrás recopiló para sus hijas, la mayoría de su propia madre y abuela. Pero, ¿quién los envía? ¿Podría ser Kristen? ¿O, tal vez, Annie en un desesperado intento por acercarse a su madre? Solo revisitando su pasado Erika podrá encontrar las respuestas que busca, recuperar a su hija... e incluso volverse a enamorar.
Una emotiva historia sobre el duelo, el amor, el perdón, la amistad y el regreso a los orígenes.

No sabía muy bien qué esperar de esta historia y me ha sorprendido gratamente, sobre todo, por varios giros que no vi venir y dan a la novela una visión diferente, te hace plantearte todo lo que creías de los personajes y su camino hasta el momento. Una relación madre e hija, el pasado de la primera, las presiones en el trabajo, las inseguridades de la juventud, todo ello cuando ambas tienen que pasar por una pérdida irreparable que las obliga a enfrentarse a ellas mismas y a sus sentimientos.

La trama arranca con Erika y sus hijas, en la cocina, preparándose para la vuelta a la universidad, sin embargo, los planes no salen como pensaban porque tiene que acudir a una llamada del trabajo en el último momento y las chicas tienen que coger el tren, en lugar de realizar el viaje en coche todas juntas. Pero solo una de ellas irá a la estación, Kristen, pues Annie mantiene en secreto la razón de por qué no puede regresar a su carrera por un tiempo y dice a todos que se cogerá un año sabático.

Esa mañana, que tendría que haber sido normal y sin nada destacable, se convierte en un punto de inflexión para Erika y Annie, pues el accidente de tren en el que Kristen ha fallecido las deja en estado de shock. Enfrentar esta pérdida no es sencillo, Erika aferra aún más fuerte su trabajo como agente inmobiliaria y Annie está cada vez más convencida de que su hermana sigue viva, que no llegó a coger ese tren y que volverá a ellas tarde o temprano.

Puedes imaginar la difícil situación que atraviesan, pero Erika tendrá que revisar también su propio pasado, la relación distante con su padre, la pérdida de su madre cuando era pequeña, la culpa que la envuelve por sucesos sobre los que no tenía control pero sobre los que no puede evitar sentirse así. Este elemento, la culpa, junto con el perdón, son dos pilares que se desarrollan en diferentes momentos de la novela, tanto en Erika como en Annie, porque sus secretos también la aplastan hasta llegar a pensar que su madre la culpa de que su hermana no esté viva.

Una de las cosas que más me ha gustado de la novela es que vaya introduciendo elementos clave casi por sorpresa y que den un giro total al camino que iban tomando los personajes; cuando creías que ya estaba todo claro, de repente, un dato lo desestabiliza todo. 

La acción no solo está ubicada en Manhattan, donde viven las Blair, también viajarás hasta una pequeña isla en medio de la nada, donde Erika no tendrá más remedio que enfrentarse consigo misma y llegarás a París, lugar donde Annie va como niñera de una niña que ha pasado su dosis de dolor y donde encontrará muchas respuestas a sus preguntas. A lo largo de todo el libro irás leyendo esas citas tan significativas para Erika porque eran de su madre y que ella misma ha legado a sus hijas; citas sobre el día a día, sobre afrontar los problemas, sobre vivir la vida lo más feliz y posible haciendo felices a lo demás también.

La familia es el pilar absoluto de esta novela; los orígenes y la identidad, el sentimiento de culpa, tan dañino pero tan humano y el necesario perdón para avanzar. Si te gustan las historias con todos estos ingredientes, te gustará esta novela. Por mi parte, leeré los otros títulos de la autora, me ha gustado mucho su forma de narrar y desarrollar sus personajes.

Sexy, descarado, irresistible, Whitney G.

lunes, 17 de febrero de 2020

Título: Sexy, descarado, irresistible
Autora: Whitney G.
Género: erótico
Editorial: Phoebe
Sinopsis:
Un médico sexy
Ser médico en una consulta privada de Nueva York no es nada fácil. Sobre todo cuando se me ocurre contratar como nueva residente a la mujer con la que iba a tener una cita dos semanas atrás y que me dio plantón con un «No podemos vernos más, lo siento», después de haber acordado llevar a la realidad nuestras conversaciones online. No he olvidado ninguna de las sexys fantasías de las que me habló, y aún no he borrado todas nuestras charlas tan subidas de tono. Y si se piensa que voy a actuar como un profesional y que voy a hacer como si nada de eso hubiera pasado, lo lleva claro…
Un cliente descarado
Hoy es, oficialmente, el peor día de mi vida… Me he despertado tarde —después de una noche loca con el hombre más guapo y descarado que he conocido en mi vida—, mis dos mejores clientes de mi agencia de relaciones públicas me han dejado y mi compañera de piso ha desteñido mi traje favorito. Aun así, todo se podía enderezar: hoy firmaba con un desconocido e importante cliente un contrato de esos de ensueño. Pero a la hora de la firma no ha venido ningún deportista famoso, ni una estrella de televisión ni ninguna celebridad. En su lugar ha aparecido el tío espectacular de anoche con una sonrisilla en la cara, y se ha presentado como mi nuevo y descarado cliente.
Un jefe irresistible
Asunto: Mi jefe
¿Te he dicho ya hoy que odio a mi jefe? Aunque esté más bueno que el pan, estoy deseando verle la cara dentro de dos meses, cuando le diga que voy a presentar la dimisión y que puede besarme el culo. ¡Be-sar-me-el-cu-lo! Todas esas fantasías en las que él me besaba con esa boca irresistible o me hacía inclinarme sobre el escritorio han terminado. Ter-mi-na-do. Tu mejor amiga. Mya
Asunto: Re: Mi jefe
No, todavía no me habías dicho hoy que odias a tu jefe, pero como me has enviado este correo electrónico directamente a mí, ahora lo sé … No tienes que esperar dos meses para ver la expresión de mi cara cuando me digas que vas a dejar el empleo. Estoy al otro lado de la puerta de tu despacho en este mismo momento. No tengo ningún comentario que añadir sobre tus «fantasías», aunque dudo mucho que hayan terminado ya.
Tu jefe. Michael

Tres historias cortas recogidas en un solo volumen, tres protas al más puro estilo Whitney G. con tramas sencillas centradas en la más pura diversión. La autora lo comenta al finalizar, que son historias para leer en un rato en el que quieras distraerte y sumergirte entre las páginas de un libro dejando a un lado problemas varios. Te hablo de cada una de las historias, solo un poco, porque es mucho mejor descubrirlas...

Un médico sexy
El primer protagonista, Garret Ashton, es médico y dueño de una de las más pretigiosas clínicas de Manhattan. Ha trabajado duro por lo que tiene y disfruta de su soltería al máximo con encuentros puntuales. Está suscrito a una aplicación de citas y le ha ido más o menos bien porque siempre ha dado con mujeres que querían más y eso hacía que tuviera que buscarse a otra chica con la que quedar. Comienza a hablar con JerseyGirl7 y lo que tenía que quedarse en un mero ligue va convirtiéndose en una amistad curiosa porque aunque nunca se hayan visto, adquieren una confianza sin precedentes.  

Natalie Madison está a punto de ver cómo sus sueños de completar la residencia en el hospital que puso en primer lugar se desvanecen. La solución que le proporcionan es buscarle un hueco en una clínica privada, pero es algo que ella no quiere aunque no tiene otro remedio que aceptar. En su vida personal ha comenzado una extraña amistad que tenía que ser otra cosa, con un chico divertido que le sigue el rollo y que quiere conocerla. D-Doctor parece ser lo que necesita, pero cuando se dé cuenta de quién se esconde tras ese apodo, nada parecerá tan fácil y divertido.

Un cliente descarado
Ryan Dalton es un empresario del mundo inmobiliario que no tiene ningún cuidado con la imagen que da al público, no tiene filtro ninguno y ningún equipo de marketing ni publicista es capaz de resolver sus meteduras de pata. Los contrata y se despiden a la velocidad de la luz y los accionistas de la empresa están hartos de la situación, aún más cuando tienen que expandirse y esa imagen no les hace ningún bien.

Penelope Lauren creó su pequeña empresa de relaciones públicas y está más que orgullosa de todo lo que ha conseguido. Su vida iba a ser algo distinta, pero su ahora exnovio tenía otros planes y no parece querer dejarla en paz ni ahora, pues está robándole clientes de forma descarada. Su gran oportundiad viene de la mano de un misterioso cliente del que nadie parece darle referencias y es que cuando se tiene que enfrentar al tipo más irreverente de la Gran Manzana, tendrá que poner en marcha todos sus recursos si quiere salir bien parada, tanto en lo profesional como en lo personal.

Un jefe irresistible
Michael Leighton es un editor perspicaz, adicto al trabajo y con un gran éxito; la editorial que dirige es la mejor del país y solo admite los más altos estándares de calidad, por eso, cuando sus asistentes no están a la altura se exaspera, hasta que llega Mya London y demuestra que puede estar a la altura y que no se achanta por sus exigencias constantes.

El trabajo de esta chica es impecable, hace todas las horas extras del mundo y tiene ojo para captar las buenas historias, hace análisis minuciosos, en definitiva, justo lo que Michael necesita, pero se pone más que nervioso cuando la tiene cerca y hará todo lo que esté en su mano para evitar que deje la empresa, aunque seguirá en modo jefe irritante, al fin y al cabo, él es así.

Cada historia tiene elementos en común, vas a reconocer claramente el estilo de la autora en el perfil de los personajes, masculinos y femeninos, y en cómo se alternan las voces en cada relato. Como te decía al princpio, el drama se reduce al mínimo y los conflictos no pueden tratarse con la profundidad con la que la autora los trata en sus novelas largas. Aquí vas a econtrarte tres historias independientes, ambientadas en Manhattan, donde los protagonistas tienen éxito y caracteres fuertes, saben lo que quieren y no tienen reparos en ir a por lo que desean; las protagonistas femeninas trabajan duro por alcanzar sus sueños y por mucho que encuntren atractivo e irresistible al chico, no se lo ponen fácil, para mí, son lo mejor de cada una de las historias.

Si eres fan de Whitney, adelante. Si aún no la has leído, empezar por sus relatos cortos no es una mala opción ;) 

El mundo de Cherry en Whatssapp, Cherry Chic

viernes, 14 de febrero de 2020


 


Hola! Hoy me apetecía hacer una entrada especial y como a lo largo del año os recomiendo novelas románticas y como no terminaba de decidirme por alguna en concreto sobre la que hablaros este día, he optado por recordar y recomendaros de nuevo una serie que tiene todo lo que buscas al comenzar una novela: risas, familia, amor, tensión, drama y diálogos en los que te sumerges sin remedio. Sin Mar se ha convertido en una de las sagas familiares impresindible para aquellas que les encanta la romántica contemporánea porque caes rendida ante cada uno desde el primer libro y cada pareja es distinta, solo tienes que disfrutar con ellos, sufrir con ellos y acompañarles en cada paso del camino.

Recuerdo haber comenzado esta serie cuando Julieta (A la de tres: ¡te quiero!) y Esme (Y que te quedes) ya habían salido a la venta. Fue una recomendación de alguien especial que no pude pasar por alto y los compré justo antes de conocer en persona a Cherry en una Feria del Libro. Me los firmó y dispuesta a dejarme llevar a Sin Mar de su mano, comencé con el primero esas mismas vacaciones. 

Es difícil resumir en unas líneas lo que sentí en esas primeras páginas, que luego pude ver que es marca de la casa, poner a los personajes en situaciones divertidas en las que no puedes parar de reír por sus locuras para ir, poco a poco, virando hacia la profundidad más absoluta y una dosis de drama justa para hacerte soltar una lagrimita, dos o mil, porque si algo tienen estos libros es que te despiertan muchas emociones.

Quise darme algo de tiempo entre un libro y otro porque aún no estaba publicado el tercero pero no fue posible porque prácticamente seguido comencé con Esme; ya había leído a Julieta y me esperaba una historia que siguiera la misma línea, pero cuál fue mi sorpresa al encontrarme una trama diferente, una personalidad tan marcada y diametralmente opuesta a la de Julieta que fue cuando comencé a pensar que esta autora hace verdadera magia, sus personajes traspasan las hojas del libro y conforme fue pasando el tiempo y pude ir conociendo a toda la familia en sus propias historias constaté que serías capaz de reconocer quién habla escogiendo un párrafo al azar de tan bien diferenciados que están los personajes.

Luego llegó Álex, el único chico de los cuatrillizos (Tu maldita sonrisa), el bombero más ligón que, como todos ellos antes, no sabe lo que necesita hasta que lo encuentra. Este libro es el ecuador de la serie, sigues viendo las parejas anteriores, cómo va evolucionando todo y te preparas para los dos últimos libros...

Hasta que el mundo vuelva a creer en la magia sea quizá el libro más dulce porque Amelia es puro amor, sin embargo, no creas que no te sorprenderá, porque esconde esa parte sexy que solo deja ver a quien corresponde y la tensión que se fue fraguando tiempo atrás saltará e incorporará a la familia, con todas las de la ley, a uno de los personajes más queridos.

Y por último, Marco, ese chico tan perdido y lleno de rabia que solo quieres proteger pero que ha sufrido ya lo inimaginable, esos años de infancia y adolescencia que conoces en su libro. Es una de las historias más profundas que he podido leer en mi vida y significa aún más por ser quien es, por pertenecer a esta familia única y especial. Tú tan refugio y yo tan a la deriva fue el broche a Sin Mar que te dejaba con lágrimas en los ojos no solo por su propia historia si no porque sabías que era el último, ya no habría más.

Sin embargo, no fue así!! Cherry siguió publicando trocitos de su vida en forma de chats de Whatsapp y cuando a principios de este año se publicó esta recopilación, me pareció una genialidad hecha a la medida para ultra fans de la serie y una posibilidad de tenerlos aún más cerca. Además, como regalo extra, anunció en ese libro que los protagonistas de sus siguientes novelas, publicadas por Montena, serían Victoria y Adam (hija de Julieta y Diego y de Oliver y Daniela - Mi canción más bonita- respectivamente) y Óscar y Emma (hijo de Álex y Eli y de Ethan y Lía - Mantendré las luces encendidas para ti-)

Estos libros son historias románticas donde no todo es un camino de rosas, hay conflictos y dificultades que salvar, pero tienes la esperanza, siempre, de que triunfará el amor y conseguirán la felicidad; sin embargo, lo que destaco por encima de todo es el amor a la familia, la incondicionalidad del amor de los León, el apoyo ante todas las cirscunstancias por las que pasan y la seguridad de que estarán ahí unos para otros. Y por último, compartir todos estos personajes con gente especial ha sido lo mejor del camino porque seguro que seguiremos fangirleando de cada pareja que nos presente la gran Cherry, ¿a que sí, estrellis?

Deja suelto tu lado más fan y comenta por aquí conmigo qué han supuesto para tí estos libros, cuéntame cuál ha sido tu pareja favorita o la escena que más recuerdas y si aún no has leído esta serie, que sepas que te envidio porque me encantaría volver a revivir esas primeras sensaciones, el no saber qué pasará y emocionarte en cada página, así que cuando ya conozcas a los León, me cuentas!!

El chico de la última fila, Susanna Cabana

miércoles, 12 de febrero de 2020

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Título: El chico de la última fila (#2 Serie Cabana)
Autora: Susanna Herrero
Género: romántica contemporánea
Editorial: autopublicada
Sinopsis:
¿Quién es Dylan Carbonell?
¿Ese chico indescifrable, de sonrisas invisibles y miradas impactantes, que copa las revistas y los medios de comunicación?
¿Un genio de la música?
¿La nueva promesa del rock and roll español?
«Subí las escaleras que daban acceso al escenario y me di de bruces con los miles de rostros que me esperaban, impacientes por escuchar el concierto de su vida. Todos ellos me deseaban de alguna manera. Mi cuerpo. Mi mente. Mis manos en los trastes de la guitarra. Todos, menos uno: Hugo Cabana, que me observaba desde abajo con pereza. Cuyas primeras palabras hacia mí no fueron felicitaciones por el espectáculo que acababa de ofrecer ni alabanzas sobre mi físico. Me resultó increíble, porque yo soy Dylan Carbonell, un guaperas. Impactamos. Hugo y yo impactamos. Y fue el fin del silencio».
Un concierto de rock and roll.Dos chicos. Uno, el cantante. Otro, el que acude para acompañar a sus amigos.Y el Mediterráneo esperando. El sol. Una pendiente muy inclinada y dos bicicletas. Una piscina y cabellos mojados sobre la frente. Miradas que se sostienen. Una tabla de surf y…¿Quién es el chico de la última fila?
PORQUE NO EXISTE DISTANCIA SI TÚ ERES EL CAMINO.

Ya está aquí la segunda histora de los Cabana, una familia literaria de la que nunca me cansaré, sus lealtadades, su precioso pueblo costero, sus chats y ese conocimiento profundo que tienen unos de otros que les sirve una mirada, una palabra escrita, para saber cómo se encuentra cada uno. Hugo, el mediano de estos cinco hermanos pasa en su libro una auténtica revolución, un vendaval, de nombre Dylan, que lo pone todo del revés.

Hugo es veterinario por vocación, estudió en Madrid y comparte unos días al año con los que fueron sus compañeros de piso en la capital para recordar viejos tiempos y no perder el contacto. En una de esas quedadas irán al concierto del cantante de moda, Dylan Carbonell, y jamás esperó que un cruce de miradas significara tanto. No puede decirse que el primer encuentro fuera sobre ruedas, más bien fue encontronazo y parece que ni siquiera se cayeron bien, pero algo hubo ahí, una corriente llena de notas que hizo a Dylan querer acercarse mucho más a ese chico rubio que le miraba con cierto aire de superioridad.

La vida de Hugo, tan tranquila y ordenada, se ve, a la vuelta de esas mini vacaciones, muy alterada, puesto que será el mismísimo Dylan quien se presente en su puerta, sin haber sido invitado, para pasar unos días una vez terminada su gira. Sin embargo, los días anteriores, pasados entre mensajes, parecían llevar a una amistad diferente, pero el último café no fue una bonita despedida, más bien un baño de realidad para Hugo que le hizo estar más reticente aún ante el cantante.

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Dylan es puro caos, ya lo dice él, pero es fascinante estar dentro de su cabeza, asistir a sus monólogos interiores interminables, que pasan de un tema a otro sin orden ni concierto y percibir el mundo a través de sus sentidos. Todo a su alrededor lo transforma en notas musicales, cada persona es una nota y cuando escucha a Hugo todo lo creyó saber y sentir adquieren una nueva dimensión. No tiene más remedio que seguirle hasta su pueblo y estar con él, en su casa, creando nuevas rutinas compartidas a las que no ponen nombre, simplemente él disfruta de la familia Cabana y de su nuevo día a día.

Siguiendo una estructura parecida al libro de Priscila, la benjamina de la familia, en Aquel último verano, todo el libro está contado en primera persona por Hugo, con algunos capítulos de Dylan y pequeños atisbos de la vida de cada uno en distintos momentos clave de su vida. El contraste entre la infancia y adolescencia de uno y otro es abismal; donde uno tenía el cariño y apoyo incondicional de su familia, el otro tenía que lidiar con presiones para potenciar su don, para ser el mejor músico, sin una caricia o una palabra amable, todo a base de esfuerzo y humillaciones, sin ningún poder de decisión.

He disfrutado tantísimo de este libro, no solo de la pareja protagonista, también de cada uno de los hermanos, River, Marcos y Adrián, así como Álex y una gran sorpresa a cargo de este y Pris. Cada uno aporta un elemento a los demás, se complementan y aquí, Dylan, se integra a la perfección en esta familia numerosa y genial.

El progreso de Hugo y Dylan es gradual y ver cómo dejan atrás los miedos, van bajando las barreras que les impiden mostrarse cómo son, van confiando y conviviendo sin poner etiquetas más allá de la amistad porque, realmente, aunque hay cierta tensión entre ellos, ninguno se permite reconocérsela, por lo que lo único que les queda es afianzar esos lazos de amistad que surgensin casi pretenderlo.

Sin ninguna duda, te recomiendo muchísimo esta serie Cabana. La autora presentó aquí tanto a Pris como a Hugo, por lo que si aún no has leído esta serie, pásate para conocerles un poco mejor. Aquí vuelve a haber mucha música, reversionada y original, bailes que significan mucho, partidos de vóley, subidas al Peñón, confesiones, peleas y reconciliaciones, abrazos, besos y una de las confesiones de amor más bonitas y largas que he leído. ¿Se nota que me han enamorado? Creo que sí, muy fan de los Cabana y deseando seguir descubriendo sus historias. 

Carlota Laupani presenta... Mi medio limón

martes, 11 de febrero de 2020

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Hola! La presentación de hoy viene de la mano de Carlota Laupani y nos habla de los protagonistas de su nueva novela, Mi medio limón, unos protagonistas a los que parece que no les ha llegado su momento aún y que tienen mucho que descubrir de ellos mismos, sobre todo en el caso de Alicia. Seguro que es un viaje emocionante, las palabras de la propia Carlota lo son; seguid leyendo y veréis:


«Lo primero de todo, me gustaría agradecer a Sara la oportunidad de presentar Mi medio limón.  Se trata de una novela romántica, en la que una chica con un destino incierto se encuentra con alguien dispuesto a ser su brújula. A pesar de lo que la gente pueda pensar, Mi medio limón no es solo una historia de amor. Es una historia de autoconocimiento, de superación. De cómo una persona puede llegar a permitir que un suceso de su vida marque el resto de esta. Y de lo difícil que es, en la mayoría de los casos, saber ponerle remedio. 


Alicia es una persona mucho más sensible de lo que ella cree. Sin embargo, lleva tanto tiempo bloqueando los sentimientos que no se da cuenta de que sufre constantemente por algo que le ocurrió en el pasado, que no le permite pasar página y seguir adelante.
Álex, sin embargo, es todo lo contrario. Su vida tampoco ha sido un camino de rosas, pero eso no supone un problema para él. Su aspiración máxima en la vida es seguir adelante, superarse a sí mismo, y ser feliz. 

A priori, las carencias de uno pueden ser rellenadas por las abundancias de otro.
El problema es que, a veces, las personas que están destinadas a estar juntas se encuentran cuando todavía no ha llegado su momento. Porque las heridas no se cierran solas siempre; a veces, se necesitan puntos de sutura. Y tiempo. Sobre todo, tiempo. Porque el tiempo todo lo cura, incluso las brechas más profundas. 

La escena que viene a continuación forma parte de una despedida. La de Alicia de Álex y de sí misma. Ella aún no lo sabe, porque la tristeza no le deja ver más allá, pero esto le traerá buenas consecuencias a largo plazo.
Solo tiene que ser un poco paciente.»




Respiro un par de veces.

Giro la llave lentamente, hasta que la hoja se separa del pestillo, y la puerta se abre.

Sé que no hay nadie en casa, porque son las once de la mañana.

Sé que Álex está trabajando en la cafetería, pero, en el fondo, albergo la tonta esperanza de que se haya puesto enfermo y me lo encuentre aquí. Como si supiera que iba a venir y hubiese decidido esperarme.

Respiro un par de veces más y entro.

La casa huele a la colonia de Álex, que se habrá echado justo antes de salir de casa, como hace siempre. Me da pena darme cuenta de la cantidad de detalles que conozco de él. Como que, hasta que no está en el ascensor, no se da cuenta de que se ha dejado un ligero resto de pasta de dientes en la comisura de los labios. Como que tararea canciones antiguas cuando se está recortando la barba.

Ya no huele a mí.

Acabo de entrar y sé que esta ya no es mi casa.

Respiro otra vez.

Voy hacia la que ha sido mi habitación durante muchos meses y recojo el resto de mis cosas. María me está esperando abajo aparcada en doble fila, para que pueda llevarme todos los objetos materiales que todavía quedan aquí. Con los restos emocionales, dudo que se pueda hacer mucho.

Cuando está todo recogido en el maletero de mi amiga, vuelvo a nuestra habitación una última vez. Donde dormíamos Álex y yo.

Me siento en la cama y meto la mano en el bolsillo de mi chaqueta, donde localizo el trozo de papel que llevo dentro.

Con cuidado, la desdoblo y empiezo a leer.



Hola, Álex:

Sabes que lo mío no son las palabras de amor. Los grandes gestos elocuentes siempre se los he dejado a aquellas personas capaces de trasmitir lo que sienten. Como tú, que nunca te avergonzaste de decirme todo aquello que hacía que tu corazón se acelerase. Como tú, que sientes más que vives, si eso es posible.

Hoy me despido de ti, y de mí también. Supongo que, entre estas cuatro paredes, se han quedado adheridos pequeños fragmentos de mi ser que nunca voy a recuperar. Porque, si no son tuyos, no son de nadie. Ni siquiera míos. Y tienes que saber que te estoy entregando una parte muy importante, porque sin ellos nunca volveré a estar completa. De cualquier manera, no te preocupes. Los dejo consciente de que este es un buen sitio, de que tú los vas a cuidar.

Siento no haber sido capaz de darte lo que querías. Siento no haber sido capaz de ser lo que yo necesitaba. El tiempo y la paciencia se nos escurrió de entre los dedos de repente. Sin darnos cuenta. Y dejamos de ser los tú y yo de siempre para ser otras personas. Alguien que no nos gustaba, alguien que nos hacía daño.

No me arrepiento de haberte conocido, aunque sí que lo hago de haberme conocido a mí misma. O no. Lo que sé que no podré perdonarme es que nuestra historia acabe así, y ahora. Que nunca te haya dicho lo mucho que significas para mí, lo valioso e importante que eres. Que ya todo va a ser poco, porque lo voy a comparar contigo.

Que te quiero, y que te odio un poco también.

Por dejarme así, sin más. Sin abrazo y sin abrigo en el que poder resguardarme cuando el mundo se me haga grande. Porque nunca pensé que podría echarlo en falta y ahora me ahogo pensando en que nunca más volverá.

Escribo estas palabras sabiendo que tú nunca las vas a leer, porque probablemente terminen esparcidas entre pequeños trozos de papel en un cubo de basura.

No importa, porque ya es tarde. Porque los grandes gestos elocuentes se los dejo a aquellos que son capaces de trasmitir lo que sienten. No como yo, que siempre me he avergonzado de la gente que era capaz de darlo todo por amor. No como yo, que muero más que vivo, si eso es posible.

Hoy me despido de ti, y de mí también.

Te prometo que nunca te voy a olvidar.

Alicia.



Ya no puedo controlar más las lágrimas, que terminan cayendo sobre la carta y disuelven parte de la tinta.

Me vuelvo a enfadar conmigo misma por no ser lo suficientemente valiente como para enfrentarme a esto, como para luchar por nosotros. Así que la rompo en añicos, como vaticinaba mi propia nota de despedida. Vuelvo a guardar los trozos húmedos en mi bolsillo.

Me seco las lágrimas con frustración y me levanto de la cama.

Da igual el daño que esto me haga, es lo mejor para los dos. Porque ni yo soy lo que él necesita, ni él puede darme lo que yo quiero. Si seguimos luchando, lo único que conseguiremos será hacernos más daño y convertir el poco amor que nos queda en odio.

Respiro una vez más.

Camino por el pasillo, sabiendo que será la última vez que lo pise.

No importa.

Es lo mejor.

Para todos.

Cuando cierro la puerta, siento cómo un trozo de músculo se separa del resto.

Ahora entiendo a lo que la gente se refiere cuando dice que se le ha roto el corazón.  

¿Qué os decís? Puro sentimiento! Les esperan momentos duros y difíciles pero el camino mercerá la pena. Contadme, ¿qué os ha parecido?